Jue12Oct202300:10
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Autor: HECTOR OSVALDO ALMIRON
Género: Microrrelato

SUEÑOS

SUEÑOS

La noche se cierra oscura y negra. Es la hora donde los sueños apetecen un lánguido descanso. Escucho truenos, los relámpagos iluminan los arboles, la lluvia arrecia, las gotas sacuden los adoquines de la calle reflejando el gris de la ciudad vieja.

Cierro los ojos, tu recuerdo llega. Me invade un sueño recurrente, vamos tomados de la mano bajo la lluvia de un otoño deshojado, compartimos besos húmedos, al amparo de la noche, tus cabellos mojados, el vestido pegado a la piel, caminamos... Delicadamente nos acercamos, por debajo de tu mentón, mi mano sostiene tu rostro, percibo en tu piel,  perfume a hembra me embriaga, escucho como un susurro tu respiración, observo entornarse tus ojos como entregándote a ese rozar, anhelantes de pasión, de mis labios en los tuyos, escucho tus suspiros, cuando finalmente nos entregamos al abrazo de amor.

En la noche cerrada, los truenos anuncian un vendaval de lluvia. El primer beso, perdura en mis sueños a través del tiempo.

Mar10Oct202316:06
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Autor: Gaizka Azkarate Saez
Género: Microrrelato

Cuando menos lo esperas

Ella era una joven sería que dedicaba su tiempo a su trabajo y a su familia.
Una joven cerrada al amor por culpa de una dolorosa experiencia.
Una joven que vivía en la ciudad, cerca de sus familiares y de sus amigos, y que siempre tenía la esperanza de huir al mar, cerca de la playa donde poder respirar un poco de paz.

Él era un joven ilusionado con poder triunfar en todo lo que intentaba. Sin un trabajo estable, viviendo de alquiler, sin pareja y sin familia, buscando la forma de poder vivir sin agobios. Pero siempre feliz, positivo, esperando la oportunidad de lograr algo de lo que sentirse orgulloso.

Un día el destino les quiso unir. Se encontraron casualmente cerca del mar. Ella estaba de vacaciones, el trabajaba en el lugar. Quedaron para tomar algo. La conversación y el embrujo de la luna reflejada en las olas del mar hizo el resto.

El muro que cerraba el corazón de ella se vino abajo, y el sintió algo que hacía tiempo no sentía. Disfrutaron esa noche y las noches siguientes en que estuvieron juntos.

Vie06Oct202322:28
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Autor: Adriana Alegria
Género: Microrrelato

LO MÁS PARECIDO AL AMOR

La tarde que fui dejada por mi psicólogo,

me volví loca.

Le llevé heridas de mi infancia

y mi presente a cuestas.

Le conté que para llenar mis vacíos

me veía con gente desconocida.

Cada espacio de mi casa tiene un aroma o un sabor

pegado por el roce de algún hombre

que viene y me coge

para dejarme también en mi piel su mismo olor.

Lugar sublime para el encuentro,

mi sofá.

Dicen que soy bonita

y tengo cierta atracción por los hombres cultos.

Dedicada a leer

y escribo también.

¿Imaginé alguna vez que encontraría un hombre que quisiera anidar en mis días para siempre?

Si, y lo sufro.

Soy puta por falta de amor.

Y en esas condiciones mi cabeza piensa.

Cambiando por un instante para que alguien me escuche,

pagué una terapia y prostituí a mi psicólogo

para que en silencio me mire y yo hable de mi mundo sórdido y áspero.

Lo más parecido al amor…

cuando él me espera en su consultorio

y yo me desnudo

y converso.

Vie06Oct202313:04
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Autor: Mauro Cartasso
Género: Microrrelato

El simulador

Todo comenzó casi por casualidad tras una simple conversación en donde por un momento se fundieron los actores. Hacete pasar por mi y fijate si lo podés resolver, esas fueron las palabras, a partir de ahí al no encontrar oposición, menos resistencia de una persona que no gustaba de la burocracia administrativa, los peldaños de la escalera fueron solo apareciendo, el camino tomaba forma y dada su idiosincrasia la escalada era inevitable. El gran simulador entró en el juego. 

Se sabía cada número y cada letra de todo lo necesario al punto que, cuando era solicitada alguna comprobación física, él fingía haber olvidado el documento y deletreando o enumerando otros datos el engaño surtía efecto. La vida se le hizo más fácil a partir de allí, lo saludaban y lo reconocían, aunque no fuera quien decía ser. 

De esa forma continuó viviendo, actuaba una vida que lo hacía sentir pleno. Hasta que un día temprano entró a su casa y encontrando una bella mujer sentada en el diván, azorado por la actitud invasiva enérgico preguntó, _—ud. quien es, qué hace aquí?—. La mujer en un tono tan frío que lo heló contestó, vine por tí y dijo el nombre de la persona que precisamente él no era, así en ese momento con una fuerte opresión en el pecho, sintió que su alma lo abandonaba. La muerte esbozaba una sonrisa socarrona mientras él vanamente repetía una y otra vez su verdadero nombre. 

En ese mismo momento en alguna esquina perdida del barrio, allí donde se cruzan los atajos, el diablo en clara concordancia con la jugada de la muerte, esperaba al otro hombre para ofrecerle a cambio de su incondicional servicio, la eternidad.

Jue05Oct202311:03
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Autor: samir karimo
Género: Microrrelato

ASTRONAUTA INFERNAL

Bueno, antes de volver a mi planeta natal he decidido comprar el periódico galáctico que tenía lo último de este multiverso, y la verdad es que cada vez que leo estos titulares sólo veo cosas raras: “mujer pulpo tentacular tiene relaciones con seis marcianos ciclopes”. Mientras leía me di cuenta de que este ser hexatentacular era una deidad preuniversal que curaba las enfermedades de sus secuaces, es decir, cada tentáculo estaba conectado a una parte específica de su cuerpo y mientras cambiaba caricias con los seis marcianos ciclopes los siete en pura armonía alcanzaban el estadio diamante de la plenitud espiritual orgasmal y se fusionaban en un único ser híbrido listo para una zombirada completa. Y esta noticia me flipaba por completo ”robots lograban procrear a través de la respiración  ”. Según entendí los robots tenían un sistema que les permitía guardar la respiración de las mujeres más guapas del planeta y convertir en huevos nanobóticos que se reproducían en estaciones espaciales con espermatozoides inmateriales  a bajas temperaturas….

Seré anciano o esto ya no tiene nada que ver con mi niñez.

De niño había caído en este planeta por mi soberbia y tras haber cumplido mi rol voy a por la conquista divina…

¡Adiós, amigos!, ya ha llegado mi nave destino a Edén. Voy a reclamar mi trono…

Me llaman Belcebú… el Maestro de las Tentaciones….

samir karimo, todos los derechos reservados

Vie29Sep202303:41
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Autor: Adriana Alegria
Género: Microrrelato

Cartas hacia Córdoba.

La noche que en Córdoba llovía, en San Luis había niebla. Yo, estaba acostada y te esperaba,

vos, salías de la radio.

Después,

No había dos ciudades ni niebla ni tormenta.

Éramos sólo nosotros.

Sáb23Sep202319:27
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Autor: Cris Morell Burgalat
Género: Microrrelato

El círculo negro de Malevich

En el interior del cráneo de Malevich hervía su cerebro. Del burbujeo emergió una figurita de tinta negra, con geometría humana, plana, en dos dimensiones, la cual arrancó a pasear por las circunvoluciones de la materia blanca y gris del encéfalo.

Caminaba pausada, espiritual e íntima, mientras le salpicaban las chispas de los neurotransmisores durante la sinapsis, como fuegos artificiales se le compactaban en el cuerpo quedando pincelado de todos los tintes.  

Durante su itinerario sorteaba el laberinto encefálico empapado de colores violentos y se le imantaba cualquier imagen con la que tropezaba. Cuando llegó a la zona ovoidal del cerebro la figurita se “tubuló” y se fue desplazando, rodando por los secretos cerebrales de Malevich.

La figurita transitaba con una maleta por los recodos y en el momento preciso extrajo de su maletín, el “martillo de Mahler” y con la fuerza del último movimiento de la Sinfonía Nº6, le asestó, con todas sus fuerzas, un solo y preciso golpe en las fibras nerviosas del pintor y le reventó los sesos.

La luz del eclipse cubrió al paseante dejándolo reducido, en su totalidad, y convirtiéndolo en un círculo negro.

Mar12Sep202323:24
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Autor: Sujenis Urbina
Género: Microrrelato

A Viva Melodía Tú Voz Me Canta.

A Viva Melodía Tú Voz Me Canta

La nieve caía sin cesar, cubriendo el paisaje de un blanco inmaculado. El frío era intenso, pero no tanto como el vacío que sentía en el pecho.

Lo había perdido, era el único que le daba calor y sentido a mi existencia. Él era mi música, mi melodía, mi canción, mis versos y la llama de la prosa que se fundía en cada linea. Ahora solo quedabamos el silencio y yo.

Caminé sin rumbo. No importaba si vivía o moría, solo quería escapar de mi dolor. De pronto, vi una pequeña cabaña en medio de la nada. Me acerqué con ese botón que enciende la esperanza, quizás allí encontraría...

Entré sin llamar. La cabaña estaba vacía como lo era mi vida ahora, solo una chimenea apagada y una vieja guitarra guardaban en una esquina.
Recuerdo no haber podido tocarla, sólo escuchaba una melodía fúnebre, y el llanto de horrorosas calabazas en mi cabeza, mientras por dentro mi corazón gritaba: ¡maldita sea, llévame, clava tu tridente en mi pecho, arropa mi cuerpo con tu túnica, derrama espinas sobre mis pies, me lo has arrancado, desagraciada!

Me senté junto a la chimenea y encendí el fuego. De repente, las cuerdas vibraron con suavidad, emitiendo una dulce armonía. Cerré mis ojos y me dejé llevar. Entonces, escuché una voz.

Era él cantándome al oído como siempre le soñé. Era su voz viva y clara, llena de fuego y ternura. Era mi canción, la que solo el conocía, la que me unía a él más allá de la muerte.

Abrí los ojos y lo vi. Estaba allí, frente a mi, sonriéndo con dulzura. Era tan real, tan hermoso, y yo... tan suya. Lo abracé con fuerza para sentir una última vez su latido, sellando así mi promesa eterna.

La nieve seguía cayendo fuera, La música nos envolvía, nos protegía, nos elevaba. A viva melodía, su voz, me cantaba.

Carolina Ñañez.
12/09/23.
Venezuela.

Dom10Sep202315:21
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Autor: Sujenis Urbina
Género: Microrrelato

Muy Adentro.

Ella le ama con esa maldita y pura intensidad que solo sienten los locos, esa que le quema el pecho cada vez le imagina llegar, cada vez que le escucha su voz. El galopante sonido de su corazón la estremece y sus ojos iluminan la habitación; tanto, que pareciera habitar una colmena de luciérnagas muy dentro de ella.

Él está lejos, a unos pocos metros de su piel, y no puede ofrecerle más que un fragmento de amor encriptado en el reflejo de un espejo donde ambos en pocos minutos se acarician para dar vida a sus mañanas.

Él le quiere, pero no como ella quisiera. Le gusta, pero más ama hablar con ella. Hacerla reír es prioridad, escucharle hablar de sus sueño, mas no ser parte de ellos es su meta.

Ella sufre en silencio la amargura del destiempo, del sabor del desamor, del gélido calor de su cercanía. Ella sonríe al ver su rostro clavado en las sombras de su almohada, se embriaga con el olor de su perfume, se droga con el placer que deja entre sus sábanas.

Sabe que él no es para ella. Sin embargo, dejar de amarle no está entre sus planes, huir no esta en su mente. Ella no sabe si sucumbir en el torbellino de su desesperante amor. Y si no es ella... Entonces, ¿quien lo sabe?

Él vive ajeno a toda causa, a todo dolor.
Ella le ama muy adentro. Él le quiere muy afuera.

Dom10Sep202303:27
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Autor: Adriana Alegria
Género: Microrrelato

Yo quería ser una Geisha

yo quería ser una geisha, pero nací puta.

quería ser geisha, y así ocultar en el kimono todo lo que no muestro.

pero volqué humanamente en un día de pobreza, la dureza de una puta que dice que no piensa.

y me obligué sobre su piel desnuda,

ofrecerme.

le cobré al que nada le importa.

y, en mi vulnerabilidad

lloré,

porque la puta si siente y piensa.

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